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Intervención temprana en niños con habilidades especiales ( autismo y Asperger)

Tanto para los niños con Autismo, Asperger o Trastorno del Desarrollo No especificado (todos agrupados bajo el nombre de Trastorno del Espectro Autista, TEA), la terapia conductual es el pilar del tratamiento de los síntomas del TEA siempre que éstas incluyan intervenciones estructuradas, intensivas, e integrales que involucren a toda la familia, el colegio y a un equipo de profesionales, recalca la doctora Eliana Rodillo, neuróloga de Niños y Adolescentes de Clínica Las Condes.

Análisis de conducta aplicada

Entre las terapias de uso más frecuente se encuentra la terapia de análisis de conducta aplicado (ABA). “Esta se centra en los principios de que si un comportamiento es seguido por algún tipo de recompensa (reforzamiento positivo), el comportamiento es más probable que se repita”, explica la especialista.

El objetivo de esta terapia es el aprendizaje de habilidades y la reducción de los comportamientos problemáticos. “La mayoría de los programas ABA son altamente estructurados. La tarea se divide en pequeños pasos que se le enseña dándole pequeñas indicaciones que luego se eliminan gradualmente a medida que los pasos se dominan. Al niño se le da la oportunidad de aprender y repetir, practicar cada paso en una variedad de entornos. Cada vez que el niño alcanza el resultado deseado, él o ella, recibe el refuerzo positivo, como el elogio verbal, aplauso o un caramelo. La mayoría de los programas de ABA consisten en 25 a 40 horas semanales de terapia e involucra a las familias a utilizar principios de ABA en su vida diaria”, cuenta la doctora Rodillo.

Modelo de Denver de inicio temprano

Una segunda terapia es el Modelo de Denver de inicio temprano (ESDM). “Se trata de un modelo de intervención temprana conductual integral para niños con autismo, para edades entre 12 a 48 meses. Este programa de intervención temprana integra un modelo centrado en el desarrollo con las prácticas de enseñanza de ABA”, dice la especialista.

Floortime

Se trata de una técnica terapéutica específica basada en la diferencia de desarrollo individual. “La premisa de Floortime es que un adulto puede ayudar a un niño a ampliar su círculo de comunicación poniéndose al nivel de desarrollo del niño y basándose en sus fortalezas para lograr aprendizajes. Esta terapia se incorpora a menudo en juego, actividades en el suelo”, explica la doctora Rodillo.

Su objetivo: ayudar al niño a alcanzar un crecimiento emocional e intelectual, la autorregulación y el interés en el mundo, las relaciones y la comunicación bidireccional. “En Floortime, el terapeuta o el padre se involucra a un nivel que el niño disfruta, entra en las actividades del niño y sigue el juego del niño. Desde un compromiso compartido, se le instruye al padre sobre cómo mover al niño hacia las interacciones cada vez más complejos, un proceso conocido como «apertura y cierre círculos de comunicación”, indica la especialista.

TEACCH (tratamiento y educación de autistas y de Niños con discapacidad en Comunicación) Los individuos con TEA tienen dificultades con el lenguaje receptivo y expresivo, la memoria secuencial, y para asumir los cambios en su entorno. El método TEACCH, en términos simples, se basa en el uso de soporte visual para hacer las secuencias de las actividades diarias predecible y comprensible al niño (a), disminuyendo con ello su nivel de ansiedad y conductas desadaptativas y favoreciendo su potencial del desarrollo.